lunes, 4 de junio de 2007

¿Está el alma en el cerebro?

¿Qué es alma,qué es la mente, qué es la conciencia? ¿Es lo mismo la conciencia que la consciencia?

Estos términos son conceptos abstractos de los que se ha hablado durante siglos, mucho antes de la aparición de la neurociencia. ¿Tienen o no tienen estas ideas una base científica explicable con nuestros conocimientos actuales?

Investigando el cerebro, lo único que vamos a ver son neuronas formadas por moléculas y estas por átomos. Podremos medir corrientes eléctricas, fuentes de calor y transmisión de información. Todo ello perfectamente explicable mediante leyes físicas.

¿Y el alma? El alma es un concepto puramente religioso. No se puede hablar del alma desde la ciencia. El alma, de forma empírica, no existe.

¿Y la mente? Es un concepto abstracto, más filosófico que cientifico. En ella se hallan nuestros pensamientos. La neurociencia pretende relacionar la mente con la actividad cerebral. En este sentido, quizás si se podría decir que “la mente está en el cerebro”

¿Y la conciencia? La conciencia (conscience en inglés), es más un termino moral o religioso. Es como el pepito grillo, que nos dice lo que está mal de los que está bien. Los científicos quizás puedan encontrar algún lugar en el cerebro, o en la compleja estructura del conocimiento almacenado en él que nos indica cuándo algo esta bien o está mal, según nuestra educación, nuestras propias experiencias, etc.

¿Y la consciencia (en inglés ambas palabras se distinguen mejor : “conscience” y “consciousness”)?
La consciencia es la sensación de estar vivo. La percepción de las cosas. Es el color rojo, es el color verde, es el tacto de un melocotón, es el olor de una rosa. Puedes explicar que los distintos colores se deben a distintas frecuencias de onda electromagnéticas, que son detectadas por las células de nuestros ojos y enviadas a nuestro cerebro mediante mecanismos nerviosos. Puedes decir que el tacto de un melocotón se debe a la presión que ejercen sus finos hilos sobre nuestra piel. Puedes afirmar que el olor de una rosa se debe a una serie de sustancias que desprende la flor y son detectadas por nuestra pituituaria.

Se pueden, pues explicar cómo recibimos estas sensaciones.

Pero nunca podrás explicar a un ciego cómo es el color rojo si nunca lo ha visto, ni a un sordo cómo suena un piano, si nunca ha oido nada.

Aquí es donde la ciencia no llega. Las percepciones son lo único que nos llega ¿Corresponde a cosas reales o son meras fantasías? Cuando soñamos percibimos imágenes que luego al despertar consideramos irreales. ¿Cómo sabemos que cuando estamos despiertos no estamos soñando y que el sueño es la realidad? ¿Es la consciencia parte de la realidad o por el contrario es la realidad parte de nuestra consciencia? ¿Son quizás nuestro cerebro y nuestro cuerpo partes de nuestra consciencia en lugar de objetos reales? Y si es así ¿qué pasa si desaparecen? ¿desaparece también nuestra consciencia o esta permanece para mostrarnos otro mundo más real que el anterior? ¿Estamos en una especie de “The Matrix”, un mundo virtual?

Estas preguntas no tienen respuesta. Pero nos permiten dejar la puerta abierta a la pregunta ¿Muere la cosciencia con el cuerpo y su cerebro? o ¿tal vez no es todo un sueño, una película virtual y hay una realidad distinta a la que podemos percibir?

Reflexionad.

1 comentario:

intoku dijo...

Hola.

Supongo que estas reflexiones son después de leer a Punset verdad?

Saludos!